Si te organizas puedes ser eficiente en tus finanzas personales y ahorrar
Jun 22, 2015

Si te organizas puedes ser eficiente en tus finanzas personales y ahorrar

UPA EDUCACIÓN FINANCIERA

Debes empezar a analizar tus ingresos y egresos para tener un panorama de la disponibilidad que tienes para atender el consumo normal del hogar, gastos personales, inversión y posiblemente gastos superfluos.

Antes de entrar en materia de hacer un presupuesto para priorizar, establecer donde recortar gastos y demás, es importante reflexionar sobre lo que hacemos con   el dinero que ganamos, ya sea por salario o de nuestro negocio.

 

Es frecuente observar que algunos o la mayoría de los ciudadanos comunes que vienen trabajando desde muy temprana edad (12, 13 …años) o desde que se graduaron de diversificado o de la universidad, y después de 10, 15 o más años no tienen ni un centavo ahorrado en el colchón mucho menos en un fondo de inversión o de ahorro, ni en la alcancía que compraron en el mercado de artesanías o en la feria del pueblo de Amatitlán.

El fenómeno mencionado, se debe en gran parte al consumismo reflejado en compras para satisfacer algunos caprichos o gustos, ganarse ser el cliente frecuente o destacado de algún establecimiento, viajes al crédito para equipararse al vecino o amigos que viajan constantemente a Orlando, Europa o Tierra Santa, lo cual erosiona los ingresos y por lo que se resulta gastando más de lo que se gana, consecuentemente, el sueldo desde el primer empleo a la fecha se ha esfumado.

Veamos algunas de las causas que general el extraño fenómeno de no ahorrar:

  1. Te emociona ganar tu propio dinero y sientes que eres más libre de gastar
  2. Piensas que ahorrarás cuando tengas dinero para hacerlo…. lo que sea que esa mentira signifique.
  3. Para ser más importante, elevas el monto para regalar en cumpleaños, a la novia o al novio. Si antes gastabas Q300.00, ahora gastas Q1,000.00, lo mismo aplica para la salida y la ropa.
  4. Esperas siempre los aumentos para gastar más y visualizas el ahorro como un sacrificio, en lugar de una inversión para ti mismo o para alcanzar metas mayores.
  5. Dejas de priorizar: como tienes más dinero, en lugar de ser más selectivo con lo que compras, te llevas todo y hasta andas buscando ofertas para derrochar.

Lo anterior, trae a colación las expresiones: “No se puede”; “no tengo dinero para ahorrar” “apenas me alcanza con lo que gano”, entre otras, pero ¿qué habría pasado si nunca te hubieran aumentado el sueldo?  Simplemente no gastarías más.

Esta es la razón del por qué el nivel de ingresos tiene poco o nada que ver con ahorrar; siempre culpamos a nuestro sueldo, pero si encuentras un instrumento de inversión que te descuente automáticamente de tu quincena una cuota para ahorrar, buscar una fuente de ingreso adicional destinada al ahorro, dejar de ir a pasear innecesariamente a gastar a los centros comerciales, eliminar los gastos superfluos  o ahorrar íntegramente el aumento de sueldo, podrías formar un capital de respaldo para alguna eventualidad que se presente y necesites recursos para solventarla.

Entonces, para poder ahorrar y ser eficiente en el manejo de tus finanzas debes organizarte elaborando un presupuesto de ingresos y egresos donde se detalle la fuente de tus recursos y el monto que cuentas cada quincena o mes, priorizando los gastos del hogar, recreación, salud, gastos personales, separando por lo menos un 10% para ahorro o inversión o considerar lo indicado en el párrafo anterior.

No ahorres lo que sobra porque nunca sobra (esto es una mala estrategia); lo más recomendable es separar el monto que nos hemos propuesto ahorrar en el instante de recibir la quincena, el bono, aguinaldo, entre otros ingresos.

Hay que tener en cuenta que poquito a poquito se logra tener una buena cantidad.  Si no puedes tener dinero en la mano sin que te lo gastes, busca un mecanismo automático de “quítenmelo, que me lo gasto”, es decir, un descuento automático que va directo al ahorro.

Lic. José Rubén Ramírez Molina

Extractos del libro Pequeño Cerdo Capitalista de Sofía Murcías, con adaptaciones al léxico guatemalteco y aporte personal. 

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